Publicidad:
La Coctelera

echo_juval

1 Febrero 2007

End Chapter (y el inicio de mi perdicíón por el Yaoi)

Entre todo el descubrimiento que significó la segunda mitad del año 2006, hay uno que por fuera parece un detalle, pero para una persona que siente a traves de la musica no lo es: en una de las tantas tertulias compartidas con Nickita, mientras tratabamos el tema de las bandas sonoras, saca un cd y me lo regala "para que almorzemos de ahora en adelante con música de ocasión", la compilacion se titulaba "música de Monos Chinos Gay" (tal cual), conociendo a Nickita, era esperable un titulo por el estilo. Inmediatamente lo puse, la mayoría de los temas eran conocidos: openings y endings de diferentes series de anime, todas más o menos del mismo estilo y con ese tono vocal característico...hasta llegar al penultimo tema. De entrada la voz del interprete se destacaba inmediatamente de las anteriores, su tono grave y elegante era cautivante, y la forma de cantar la canción, su interpretación no se parecia a nada que hubiera escuchado en mis años de otaku. La escuché como 3 veces anters de preguntarle a Nickita datos sobre el tema; como ella es mi propio "Manuel Rodriguez" (los que han visto el anuncio por Fox entenderan) empezó inmediatamente a relatarme la triste historia de Izumi y Nanjo Koji... si señores, la canción que tanto me había cautivado era el ending de "Bronze", el segundo OVA basado en la genial obra de Minami Ozaki (el primero es "Zetsuai"), obra perteneciente al genero conocido como "Yaoi" (man x man). La primera reacción obvia, luego del trauma que me hizo pasar al llevarme a ver "el secreto de la montaña" sin mucha advertencia previa (ahora entiendo las legislaciones extranjeras en lo referido al fortalecimiento del "parents Advertisement" :S), era de "Como te puede buscar esa h....¡¡", y comenzó una de las defensas mas interesantes que he oido en la vida referido a una posición a mantener, en este punto en defensa del Yaoi... pero eso lo dejo para otra columna (y mi posición frente al Yaoi). El punto es que si bien no estaba de acuerdo con Nickita, el cd se quedó en el estudio y la canción siguió repitiendose y empujandome a saber más. Conclusión: vi los dos OVAS, la historia terminó casi igualando el relato de Nickita (cosa ya de por sí muy difícil), digna del mejor dramón venezolano concedible, las voces de los seiyus muy destacables (especialmente la de Takehide, el seiyu que hace de Koji nanjo y dueño de la voz que tanto me cautivó)...pero lo mejor vino al final: el ending "Saishuushou" la canción más escuchada durante todo el 2006, pero esta vez estaba la traducción para transmitirme aún más fuerte lo que ya sabía, porque eso pasa con ciertas canciones: no necesitas entender la letra o concentrarte para sentirla, todo esta en la interpretación, en la forma, mejor dicho la parte que el cantante deja de si y que logra transmitir (y eso es lo que diferencia a un artista de un mero interprete).
Eso es lo que "Saishuushou" es para mi, la mejor letra que he escuchado, más aún después de ver los OVAS, no he encontrado otra pieza que refleje mejor la historia que dejó atrás, y en ello difiero con G. ese tipo de canciones es mejor dejarlas como ending que como opening o canción principal, puesto que no necesitan explicar nada más, todo esta ahí para cerrar el circulo, y para lograr por si mismas, sin la necesidad de un apoyo visual o una historia (aunque esa sea su razón de ser), atraparnos y marcarnos, aunque sea solo por un momento, sentir esas palabras como salidas de nuestra boca.

servido por echo_juval sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Si aplico la frase "pienso, luego existo", entonces el concepto de la nada es el adecuado. Solo se piensa 2 o 3 veces al año, lo cual no ocurre ahora

Fotos

echo_juval todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera